Cada día, 91 estadounidenses mueren de una sobredosis de opioides. El último que preocupa a los expertos es un sintético llamado fentanilo, que es 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más potente que la morfina.
Se sospecha que también estén usando carfentanilo para cortar la droga. Ambas sustancias son sumamente tóxicas y fatales en pequeñas dosis.