La decisión final sobre la clasificación será adoptada por la Comisión Europea. El Comité de Evaluación de Riesgos de la ECHA (RAC) ha estado evaluando TiO2 bajo el reglamento CLP.
El Comité de evaluación de riesgos de la ECHA llegó a la conclusión de que el dióxido de titanio cumple los requisitos para ser clasificado como sospechoso de causar cáncer por vía inhalatoria, pudiendo resultar peligroso para los trabajadores que estén expuestos a él.