Algunos de los colorantes empleados contienen conservantes y contaminantes que se acumulan en los ganglios linfáticos. Níquel, cromo o cobalto son algunos de los posibles tóxicos inyectados.
Algunos de los colorantes empleados contienen conservantes y contaminantes que se acumulan en los ganglios linfáticos. Níquel, cromo o cobalto son algunos de los posibles tóxicos inyectados.