Cada día, 91 estadounidenses mueren de una sobredosis de opioides. El último que preocupa a los expertos es un sintético llamado fentanilo, que es 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más potente que la morfina.
Una investigación, que se presentó en la Reunión de Sociedades Académicas Pediátricas de 2017, sugiere un tratamiento para recién nacidos expuestos a opiáceos basado en su sueño y en ser consolados, que ayuda a evitar las terapias basadas en drogas y acortaría su estadía en el hospital.